Si has trabajado alguna vez en Mercamadrid a las seis de la mañana, ya sabes que aquí no existe el concepto de un día tranquilo. Carretillas entrando y saliendo de cámaras, palets húmedos que resbalan, operarios esquivando cajas y camiones que esperan más de la cuenta. Todo se mueve deprisa. Y si una carretilla falla en ese preciso instante, el turno entero se complica. Lo que en un almacén estándar es un retraso, en alimentación se convierte en un problema real. Por eso elegir bien la maquinaria no es un lujo. Es parte esencial del trabajo.
Las necesidades reales en frutas y verduras
En frutas y verduras, lo primero que notas es la humedad. Palets que gotean. Cajas que deforman ligeramente por peso o maduración. Mercancías mixtas que se comportan de forma distinta al elevarlas. En pabellones como los de Mercamadrid, el ritmo es tan rápido que cualquier vibración innecesaria hace perder tiempo o daña producto. Por eso una carretilla eléctrica estable y suave marca la diferencia.
Modelos de la gama de carretillas eléctricas CESAB funcionan especialmente bien aquí. La aceleración progresiva evita golpes en cajas sensibles y el diseño compacto mejora la visibilidad frontal. El operador lo nota desde el primer movimiento. Y si has trabajado alguna vez moviendo palets húmedos entre Villaverde y Vallecas, ya sabes que un pequeño desliz puede convertir un pasillo en un caos de fruta rodando por el suelo.
Nota para edición manual: aquí puedes añadir una anécdota real de un operario o cliente sobre cajas de fruta y maniobras complicadas.
Los retos del sector cárnico
El mundo cárnico es distinto. Lo que manda aquí es la higiene. Grasa, zonas húmedas, lavados continuos y movimientos entre áreas templadas y refrigeradas. Carretillas que no están preparadas para estas condiciones sufren y se deterioran más rápido de lo que te imaginas.
En esta industria suelen funcionar muy bien las carretillas térmicas CESAB. Sus componentes están diseñados para ambientes más agresivos y ofrecen buena potencia en rampas, accesos exteriores y muelles de carga como los de San Fernando o Coslada. Cuando la cadena de frío marca el ritmo, cada segundo cuenta, así que una respuesta rápida del motor es fundamental para no interrumpir el flujo.
Frío industrial: el entorno donde no cualquier máquina aguanta
Entrar en una cámara congelada tiene algo de ritual. La primera bocanada de aire te corta la respiración y notas cómo todo funciona distinto. Las baterías rinden menos, los mástiles se cubren de condensación, los frenos se vuelven un poco más rígidos y los pasillos parecen encoger. Aquí las carretillas se ganan el sueldo de verdad.
Para estas situaciones, muchas empresas del Corredor del Henares trabajan con carretillas retráctiles CESAB, ya que combinan agilidad con estabilidad incluso a temperaturas muy bajas. Son máquinas que permiten giros precisos en pasillos muy estrechos y mantienen buen rendimiento aunque la cámara esté a menos veinte.
Si trabajas en plataformas como Getafe o Torrejón, donde hay zonas mixtas con diferentes temperaturas, usar la misma carretilla para todo es tentador pero no siempre eficiente. A veces necesitas una eléctrica para interiores sensibles y una térmica para las zonas exteriores.
Cómo elegir la carretilla adecuada según tu operación
Lo primero es revisar la temperatura real de trabajo. Una operativa que mezcla zonas templadas, pasillos a dos grados y cámaras congeladas no puede depender de una sola máquina si quiere trabajar de forma estable. Las eléctricas funcionan muy bien en interiores y zonas húmedas, mientras que las térmicas destacan en exteriores y trabajos pesados.
Lo segundo es identificar el tipo de carga. En frutas y verduras, cuando la base del palet está mojada, la entrada de la horquilla debe ser precisa o el palet se desliza. Si trabajas con productos irregulares o de distinto peso, necesitas mástiles con buena visibilidad. Las eléctricas CESAB suelen destacar aquí porque permiten movimientos suaves y controlados.
Lo tercero es analizar el espacio. Y este punto separa a quienes conocen su almacén al detalle de quienes toman decisiones desde la oficina. En zonas de pescado en Mercamadrid, por ejemplo, los pasillos son tan estrechos que media vuelta mal calculada puede detener la operación. En cambio, en plataformas de Getafe o San Fernando el espacio es más generoso y hay margen para trabajar con térmicas.
Nota para edición manual: añade una frase personal sobre clientes que subestimaban la importancia del espacio.
Seguridad y formación: el eje que sostiene todo lo demás
En alimentación, un pequeño incidente puede provocar pérdidas económicas o, peor aún, problemas de higiene. Un frenazo brusco, una horquilla mal alineada, un golpe en un palet frágil. Todo se nota. Por eso, además de elegir la máquina adecuada, necesitas operadores formados.
La formación homologada según la norma UNE 58451 es esencial y puedes encontrarla en nuestros cursos de formación en carretillas elevadoras. Un operario bien entrenado comete menos errores, cuida mejor la máquina y evita daños en producto. Y en Madrid, donde la presión operativa es alta, la formación marca diferencias reales.
Mantenimiento: la pieza que a veces se deja para el final
En la industria alimentaria, el mantenimiento preventivo no es una sugerencia. Es parte del día a día. Una carretilla que no se revisa acumula humedad, corrosión y desgaste. En el sector cárnico esto se nota aún más porque la higiene exige lavados intensivos que pueden acortar la vida útil del equipo.
Muchas empresas del Corredor del Henares ya han adoptado calendarios estrictos de revisión porque saben lo que pasa cuando una máquina falla en pleno turno. Si quieres ver soluciones específicas, puedes visitar nuestra página de mantenimiento correctivo para entender cómo trabajamos paradas mínimas y diagnósticos rápidos.
Checklist rápido para quien trabaja en alimentación
- Revisa temperatura de trabajo
- Analiza humedad, grasa y condiciones de higiene
- Comprueba espacio real de maniobra
- Evalúa carga, peso y estabilidad
- Elige eléctrica o térmica según el entorno
- Actualiza la formación del equipo
- Planifica mantenimiento preventivo y correctivo
Si alguna de estas situaciones te resulta familiar, quizá sea el momento de revisar tus necesidades reales de maquinaria. En Ablacar podemos ayudarte a elegir la carretilla adecuada para frutas y verduras, cárnicos o frío industrial. Puedes ver nuestras carretillas eléctricas, térmicas y retráctiles directamente en la web y, si quieres, hablamos contigo y te acompañamos en la decisión.



